Las casas de acogida en el rescate de gatos

Las casas de acogida son uno de los elementos fundamentales en el rescate de gatos. Ofrecen un entorno seguro de forma temporal y cumplen una labor imprescindible en el cuidado de nuevas camadas, la recuperación de gatos heridos o los días después de una esterilización.
Abrir las puertas de tu hogar para acoger gatos supone una enorme gratificación, como ocurre con otras actividades sin ánimo de lucro y vinculadas con el cuidado de animales que lo necesitan. No obstante, también conlleva retos y desafíos hasta que los felinos encuentran un hogar definitivo o deben volver a su colonia.
El desapego de la casa de acogida… por un bien mayor
Para las casas de acogida, puede ser difícil la gestión emocional de la acogida. Cuando cuidamos y pasamos tiempo con cualquier ser vivo, nos vinculamos y, a menudo, estos vínculos suelen ser profundos debido a las situaciones de indefensión.
El objetivo de mantener un apego seguro y saber cuándo dejar partir al gato hacia su adopción definitiva (o un entorno más natural para él, como una colonia en el caso del gato comunitario no sociable) es imprescindible.
Las casas de acogida somos «puentes» entre una situación vulnerable del gatito y su futuro. Dejar marchar será siempre un acto de amor y mentalizarse de que esta transición es parte del proceso de acogida te ayudará a priorizar. De este modo, podrás seguir rescatando y rehabilitando a otros gatos que lo necesitan.
Introducir a un gato visitante en una casa
Si convivimos con animales, lo cual es habitual en casas de acogida, será importante establecer algunas precauciones.
Un protocolo de introducción bien planificado debe tener en cuenta:
- La creación de zonas separadas, que ayudarán a evitar tensiones innecesarias.
- El gato visitante debe tener su propio espacio seguro, como una habitación aparte, donde pueda adaptarse al entorno y a los olores nuevos
- Dependiendo del caso (larga estancia, por ejemplo), puede permitirse el contacto visual y olfativo gradual con otros animales del hogar, bajo supervisión
- El espacio del gato en la casa de acogida debe estar enriquecido con olores, materiales, juguetes
- Si la idea es darlo en adopción, podemos empezar a socializar con otras personas y animales
- En el caso contrario, si el gato volverá a colonia, deberíamos minimizar el contacto social para evitar aprendizajes que puedan ser perjudiciales tras su retorno
Este proceso minimiza el estrés, tanto para el gato como para los residentes.
Cómo afecta una acogida
Cuando un gato visitante llega a una casa donde ya hay otros animales, es natural que haya una alteración en la dinámica del hogar.
Para evitar conflictos, intentaremos minimizar los cambios en la rutina de los animales que viven en la casa, y nos aseguraremos que no hay grandes cambios en la atención y los cuidados.
A grandes rasgos, se traduce en mantener un equilibrio y evitar que sientan que su espacio está siendo invadido es clave para minimizar su estrés. En el caso del gato de acogida, habrá que darle tiempo, espacio y experiencias progresivas.
La dificultad (y necesidad) de encontrar casas de acogida
Uno de los principales desafíos en el rescate de gatos es la falta de hogares dispuestos a acoger de forma temporal. A menudo, las asociaciones y protectoras suelen depender de voluntarios que se ofrecen como casas de acogida.
En este caso, la demanda de gatitos y camadas que lo necesitan, siempre supera la oferta.
A menudo, esto se debe a la idea de que será un trabajo muy complejo y sacrificado (que puede llegar a serlo, en algunos casos: crías destetadas antes de tiempo, gatos no sociables…), pero que siempre debe ser supervisado y guiado por profesionales veterinarios y de los centros de rescate.
Por ello, es importante tomar conciencia sobre la importancia y los beneficios de ser casa de acogida: ¡como cualquier voluntariado o trabajo, puede ser un reto al principio, pero uno precioso! Y es importante recordar que ninguna de las casas de acogida coge casos que no se vea capaz de gestionar. También es importante señalar la necesaria profesionalización de estas figuras y espacios que, poco a poco, deberíamos normalizar.
Las casas de acogida son «una pata» fundamental
Las casas de acogida son necesarias para el éxito del rescate de gatos. Actúan como refugio y son una pieza fundamental para una gata a punto de parir, un gato que ha sufrido un atropello o una camada de recién nacidos. Aunque sabemos que el desapego emocional puede ser complicado (un reto, incluso), el compromiso por salvar vidas y ofrecer bienestar y un nuevo hogar bien lo merece.
¿Y tú? ¿Ya eres casa de acogida?


