¿Sabes por qué no debes hablar a los gatos de la calle?
Hablar a los gatos de la calle puede parecer un gesto inofensivo, pero a menudo responde más a una necesidad humana de interacción que al bienestar del gato. Nos mueve la buena fe, pero no nos damos cuenta de que un gato de la calle no necesita socializar con las personas, y esto puede ser muy peligroso o mortal para ellos.

Los gatos callejeros no siempre buscan contacto humano y, al intentar atraerlos (llamarles), podemos provocarles un pico de estrés o generar un miedo innecesario.
La socialización excesiva es peligrosa para ellos
El caso contrario, sigue siendo igual de peliagudo: es habitual que mucha gente “hable a los gatos” para intentar que se le acerquen e incluso presentarles a otras personas y animales.
Todas estas opciones son ideas malísimas que pueden afectar muy negativamente a los gatos comunitarios.
Nuestro ego y las colonias felinas
Cuando llamamos la atención de un gato callejero, lo hacemos para satisfacer nuestra necesidad de contacto y cuidado, pero… ¿es bueno para él o ella?
Este comportamiento puede ser perjudicial, ya que les genera (premia, refuerza) conductas de aproximación hacia las personas y los expone a riesgos y situaciones incómodas.
Dicho de un modo más llano, los acostumbra (habitúa) a responder a personas que los llaman y evita que puedan mantenerse en alerta.
En la calle, desconfiar es una necesidad
Para un gato comunitario, la desconfianza es una de las herramientas más valiosas que tiene: le mantiene protegido, atento y lejos de peligros, como perros que puedan herirle, personas que quieran hacerle daño y situaciones problemáticas (como acercarse a zonas con más gente, tráfico y un largo etcétera).
En estos casos, lo ideal es:
- Tener en cuenta su naturaleza: aprender a observar a los gatos desde la distancia y respetar su espacio
- Evaluar sus necesidades. Considera siempre si el gato realmente necesita ayuda. Intervenir siempre va a generar una mayor dependencia hacia los humanos (pero, a veces, puede ser necesario).
- Colaborar con expertos. Si crees que un gato necesita ayuda, contacta con el ayuntamiento, asociaciones o profesionales en gestión de colonias felinas, como InfoCERgatos.
Evita el “mismismis” y hablar a los gatos de la calle
Ayudar a los gatos de la calle sin forzar la socialización es una valiosa lección de crecimiento personal.
Se trata de tener en cuenta que lo que es mejor para ellos, no para nosotros, por lo que respetar su naturaleza independiente es crucial para su bienestar. Algunas acciones positivas son:
- No fuerces el contacto. Tratar de socializar puede generar estrés y afectar negativamente a los gatos.
- Entiende su naturaleza: Acepta que los gatos de las colonias son autosuficientes y que su bienestar no depende del contacto humano.
- Mantén los puntos de alimentación discretos: si alimentas gatos en la calle, coloca puntos de alimentación en lugares poco visibles para proteger a los gatos.
- Evita señalizaciones visibles. Señalar claramente las colonias puede atraer a personas malintencionadas. Es mejor mantener estos lugares discretos por su seguridad.
Los gatos menos sociables, que han nacido y vivido sin interacción humana, no deberían necesitar de intervención para sobrevivir. Por lo tanto, no deberíamos interferir, ya que son independientes y, más allá de las campañas de esterilización, cualquier contacto puede ser perjudicial para ellos.
Cuidar de un gato callejero no es dar atención directa
No olvides que:
- La desconfianza en los gatos callejeros es una herramienta vital para su supervivencia
- Un gato que desconfía del ser humano es un gato que está protegiendo su integridad
- Podrá evitar situaciones peligrosas y mantenerse a salvo
Hablar a los gatos de la calle pone en peligro estos aprendizajes y a los felinos.


