Manifiesto felino. Cómo se aplica en el día a día de los gatos de tu ciudad
Las cinco libertades animales (¡que aquí vamos a llamar manifiesto felino!) junto con la Declaración universal de los derechos animales (UNESCO) es el marco ético más conocido con el que garantizar el bienestar animal. Este se aplica a animales domésticos, pero también a los animales silvestres y a los gatos que viven en colonias felinas.

A menudo, en el entorno del CER, existe un reto para aplicar estas libertades con los gatos comunitarios, donde priorizamos un manejo adecuado y unas actuaciones claras para mejorar su calidad de vida de los felinos.
Las cinco libertades del manifiesto felino
1. Libertad de alimentación e hidratación
Los gatos en colonias dependen, en gran medida, del apoyo humano para acceder a una alimentación adecuada y agua potable. A menudo, las colonias controladas reciben apoyo de voluntarios que alimentan a los gatos regularmente y aseguran que tienen acceso a agua limpia.
Sin embargo, esto no siempre ocurre de manera sistemática, y en muchas colonias, los gatos deben buscar comida en la basuras o depender de fuentes de agua contaminadas. El trabajo diario de las alimentadoras aquí es fundamental.
2. Libertad de ambiente apropiado
La libertad de un ambiente adecuado resulta complicado en las colonias felinas. Sobre todo, cuando se encuentran en espacios urbanos, debido a la territorialidad y los peligros del entorno: ruido, tráfico, falta de refugios seguros… En muchos casos, los gatos viven en áreas donde se enfrentan a climas extremos, falta de resguardo y un constante estado de alerta por los peligros del entorno.
Un ambiente enriquecido también es un reto. Aunque los gatos en colonias tienen más libertad para moverse que aquellos en hogares, su vida está plagada de estrés, debido a las amenazas, la actividad humana y otros depredadores.
3. Libertad de buena salud
El acceso a la atención veterinaria es fundamental para garantizar la salud y bienestar de los gatos. En las colonias, la mayoría de los gatos sufren a causa de enfermedades no tratadas y heridas que no reciben atención médica.
El programa CER (Captura, Esterilización y Retorno) es esencial para controlar la población y prevenir nuevas camadas, pero no siempre puede cubrir el tratamiento de enfermedades infecciosas (la más evidente: el VIH felino) o infecciones respiratorias (como el calicivirus).
4. Libertad de bienestar emocional
Los gatos, como cualquier ser vivo, experimentan emociones positivas (como la esperanza) y negativas, como el miedo y el estrés exagerado (distrés). Los gatos que viven en colonias sufren altos niveles de estrés debido a la falta de seguridad y la exposición constante a peligros.
Resulta difícil garantizar este bienestar emocional cuando los gatos se encuentran sometidos a un entorno hostil. La convivencia con otros gatos no siempre es tranquila, y las luchas territoriales, así como la competencia por comida, pueden generar conflictos por protección de escasos recursos.
5. Libertad de expresar su comportamiento natural
Por el contrario, una de las pocas libertades que, paradójicamente, los gatos en colonias tienen más oportunidad de ejercer que los gatos domésticos es la libertad de expresar su comportamiento natural. Los gatos en colonias pueden cazar, explorar y moverse libremente por su entorno, satisfaciendo sus instintos de exploración y sociabilización entre ellos. Sin embargo, este mismo comportamiento puede ponerlos en peligro cuando su entorno no está bien controlado o protegido.
Manifiesto felino: políticas claras
A pesar de los esfuerzos de voluntarios y organizaciones, garantizar las cinco libertades del manifiesto felino en las colonias sigue siendo un desafío. Los programas CER han mejorado la vida de muchos animales, pero aún queda mucho por hacer.
Un buen melón que tenemos pendiente de abrir es cómo, a menudo, estas libertades todavía no están 100 % aseguradas tampoco en sociedad, como las clínicas veterinarias, donde el ambiente no siempre es el apropiado (espacios separados para perros y gatos) o se imposibilita y desconoce el comportamiento natural de los felinos. ¡Algo sobre lo que hablaremos y seguiremos trabajando!
En colonias felinas, aplicar el manifiesto felino es un objetivo necesario, con las adaptaciones y las limitaciones obvias, que requieren la colaboración de las administraciones, asociaciones y los ciudadanos.


