Señales de calma en los gatos domésticos. Qué tienes que saber sobre la gestualidad felina

Los gatos domésticos se comunican entre ellos (y con nosotros) a través del lenguaje gestual, las vocalizaciones (como el maullido) y las expresiones faciales. En cambio, los gatos callejeros o comunitarios y, sobre todo, los gatos no sociales, apenas utilizan sonidos y vocalizaciones, a excepción de momentos puntuales, como la monta durante las épocas de celo, reclamar un espacio o territorio y las peleas relacionadas o, en el caso de las madres, para llamar la atención de sus cachorros de forma muy discreta. Si tienes interés sobre el lenguaje de los gatos no sociales consulta artículo sobre el lenguaje gestual o las señales de calma del gato comunitario.

Estudios sobre señales de calma

Conocer la interpretación de las principales señales de los gatos, te permitirá entenderlos mejor e incluso explicar muchos de sus comportamientos, como la forma que tienen de mostrar afecto o de pedir espacio en un contexto concreto.

Del mismo modo que la educadora canina Turid Rugaas ha dedicado gran parte de su vida al estudio del lenguaje canino (las señales de calma y advertencia), el etólogo alemán Paul Leyhausen hizo un profundo estudio de los gatos, centrado, principalmente, en los comportamientos sociales y predatorios (de caza) de los felinos.

Si tienes curiosidad, su libro Cat Behavoir: The Predatory and Social Behavoir of Domestic and Wild Cats es una lectura apasionante, que dio el pistoletazo de salida a trabajos de otros divulgadores, como John Bradshaw, Jackson Galaxy, Desmond Morris, Sarah Ellis o Pam Jonhson-Bennett.

Cómo se comunican los gatos

Para este artículo, vamos a dividir la comunicación felina en cuatro elementos básicos que es importante que recuerdes que pueden complementarse entre sí:

  • El movimiento del cuerpo
  • La cola del gato
  • La posición de las orejas
  • Algunos comportamientos comunes, como las vocalizaciones o ciertas miradas

El movimiento de su cuerpo

Los movimientos de un gato nos dan información sobre su estado emocional. Por ejemplo, la rigidez o posición de sus extremidades permiten observar si está relajado, inquieto o inseguro.

Los movimientos más habituales son:

  • Rodar sobre su espalda: indica confianza y comodidad, igual que una posición panza arriba que suele indicar que se siente juguetón, enérgico o busca el contacto social.
  • Frotar su cuerpo contra ti o una superficie. En este caso, el gato intenta dejar su olor en varios puntos (por ejemplo, en tu pierna) y marcarte con él. Es una señal afiliativa y de afecto.
  • Los estiramientos indican confianza, y puedes entenderlos como una señal para acercarte y acariciarlo.
  • Arquear la espalda, en cambio, indica inseguridad e incluso miedo (sobre todo, si parece moverse hacia atrás y tiene el pelo erizado).
  • Si se enrolla hacia el costado, está realizando una “lateralización” y muestra que se siente amenazado. Fíjate también en sus orejas, en si está enseñando los dientes o parece tenso.
  • Agacharse o agazaparse, en un contexto conocido, suele indicar que está preparado para saltar o correr, pero también para atacar a una presa: en este caso, observa el contexto y el nivel de tensión en su cuerpo (en casa, por regla general, irá hacia el juego).

Por descontado, hay muchísimos comportamientos que podríamos analizar, como saltar sobre sus patas traseras (una forma de saludar para algunos gatos), realizar zoomies o FRAPs o “cabecear” contra nosotros (una conducta similar a frotarse contra nosotros).

La cola: fuente “rápida” de información

La cola de un felino es un indicador muy claro de su estado emocional y, además, se trata de una extremidad fácil de identificar si todavía nos cuesta observar señales concretas.

Algunas posiciones y movimientos de la cola incluyen:

  • La cola levantada de un gato suele traducirse en un estado de confianza y relajación: la cola no estará excesivamente rígida ni mostrará piloerección (bufada).
  • La cola “levantada” o hacia arriba con piloerección (pelo erizado) e “inflada” sí muestra agresividad ante una amenaza. Es posible que se acompañe de otras zonas (o todo el cuerpo erizado) para parecer más grande de lo que es y generar miedo en un adversario.
  • La forma de cola en “signo de interrogación” indica deseo de interactuar o de iniciar juego. Como si tu gato preguntará: “¿Jugamos ya, o qué pasa?”
  • Si el gato tiene la cola baja suele indicar miedo o sumisión; esto se acentúa si la cola se oculta entre las piernas (como ocurre también con perros).
  • Una cola hinchada es sinónimo de un animal que está asustado o agitado. (A veces, durante el juego, algunos gatos, pueden mostrar esta señal por excitación, pero es poco común.)
  • Para indicar irritación o enfado, también podemos observar una cola que se mueve rápido de un lado a otro.

Por regla general, intenta prestar atención a la cola y la posición corporal de un gato cada cierto tiempo y confirmar que nos da señales afiliativas (le gusta) y quiere mantener el contacto.

© Lili Chin – Lenguaje felino: Una guía ilustrada (KNS Ediciones)

Los comportamientos de acercamiento también son una señal útil (viene hacia nosotros, dejamos de acariciar o jugar y nos vuelve a pedir contacto…).

La posición de las orejas

Los gatos también se comunican a través del movimiento de las orejas que, a diferencia de otros animales, cuentan con una gran movilidad.

La clave sobre la posición de las orejas es que indican dónde está poniendo la atención, por lo que son una herramienta fundamental, tanto para la comunicación como para la captura de un gato comunitario.

Si te fijas, puedes observar distintas posiciones:

  • Las orejas hacia adelante se traducen en un gato atento y con curiosidad hacia distintos estímulos que tiene enfrente
  • Si están erguidas, en vertical (o sea, con poca rigidez), denotan calma, tranquilidad, curiosidad por el entorno.
  • Las orejas aplanadas “contra la cabeza” suelen mostrar una actitud de inseguridad, de miedo y defensa
  • Los gatos molestos, a su vez, suelen colocar las orejas giradas hacia los lados, para mostrarse suspicaces (de nuevo, fíjate cómo esa inseguridad les hace captar información de posibles rutas hacia las que moverse).
  • Por el contrario, si las orejas se inclinan hacia delante, y cuanta más tensión muestren, se entiende como una postura de “acecho”, “ataque” o un gran interés por algo.

Es importante que “leas” (analices) el contexto para decidir cuándo las orejas dan esa información extra: simplificando mucho, las orejas hacia delante suelen indicar “interés” o “acecho” y hacia atrás “inseguridad” o “sentirse amenazados”, mientras que, en situaciones tranquilas, un gato mostrará posiciones más neutrales de sus orejas.

Los ojos son el espejo del alma felina

A su vez, la mirada puede completar parte de la información anterior.

Los ojos suelen mostrarse con las pupilas abiertas, mostrando felicidad y curiosidad (la dilatación de la pupila dependerá, por supuesto de la luz en el ambiente).

Mientras que:

  • Las pupilas entrecerradas o cerradas suelen estar más vinculadas con frustración, enfado y concentración
  • Si están exageradamente dilatadas, con temor y miedo
  • Mientras que los ojos entrecerrados y los parpadeos lentos suelen ser señal de bienestar y tranquilidad

Los felinos domésticos suelen apartar la mirada como estrategia de calma o para evitar un enfrentamiento (igual que hacen los perros). En situaciones de estrés o confrontación, esto puede ir acompañado de bostezos y movimientos circulares, que técnicamente se conocen como lateralizaciones por la postura.

Conductas habituales de comunicación

Como quizá ya sabes, además del lenguaje corporal, los gatos utilizan vocalizaciones y miradas.

Algunos comportamientos comunes:

  • Maullidos. Los gatos maúllan por distintas (y, después de la etapa de cachorro, solo a las personas) tanto por hambre, como por demandas de atención e incomodidad. Cada gato tiene su propio repertorio de maullidos que su grupo social puede aprender a interpretar. En el gato comunitario no es habitual.
  • El ronroneo suele indicar bienestar, aunque los felinos también lo utilizan como una forma de calmarse a sí mismos o cuando están enfermos.
  • El parpadeo lento suele ser una señal clara de confianza y afecto. Un gato que te mira y parpadea lentamente está haciéndote saber que se siente seguro a tu lado.
  • Silbidos o bufidos, que son señales claras y difíciles de confundir en las que el felino transmite que se siente frustrado, amenazado o enfadado.

Entender la comunicación felina requiere observar cuidadosamente a tu gato y prestar atención a sus señales corporales, vocalizaciones y comportamientos.

Conocer el lenguaje gestual de los gatos

Interpretar estas señales te permite responder mejor a las necesidades de tu gato y construir situaciones con las que fortalecer tu vínculo con él. Si colaboras con asociaciones, protectoras o estás en contacto con gatos habitualmente, también podrás leer mejor lo que están transmitiendo y actuar como corresponda.

Por último, es importante que recuerdes que cada gato es único y puede tener repertorios individuales para comunicarse con su grupo, tanto por su experiencia vital como por su desarrollo. Conocer a tu gato es un reto que vale la pena aceptar.