Lenguaje y señales de calma del gato callejero. Cómo puedes entender mejor a los gatos de colonia felina

Los gatos se comunican a través de lenguaje gestual, que suele incluir posturas, expresiones faciales y vocalizaciones. A diferencia del gato doméstico que convive en la familia, el gato comunitario (de colonia felina) suele adaptar su repertorio comunicativo. En este artículo, nos vamos a centrar en los gatos de colonia y no sociales, así como en las principales señales del gato comunitario que podemos encontrar y su significado.
Comportamientos para evitar enfrentamientos
Los “callejeritos” también muestran un lenguaje corporal muy evidente en:
- el movimiento del cuerpo
- las orejas
- la cola
- y la mirada
En este caso, como estrategia principal, apartar la mirada (mirar fijamente, se considera un “reto visual” en felinos, igual que en perros) es una forma de reducir la tensión de una interacción y tratar de evitar enfrentamientos.
Estrategias más sutiles, como bostezar o moverse en círculos son menos comunes en gatos de la calle, donde el espacio es un factor importante para las hembras y, sobre todo, para los machos, cuyo territorio ocupa el entorno de varias gatas.
En cambio, sí reaccionan con mayor rapidez a situaciones en las que se dan “posiciones jerárquicas”, como el acecho, el reto visual, la piloerección o las vocalizaciones, tan típicas en gatos comunitarios (sobre todo, en épocas de celo).
Las principales señales de calma del gato comunitario
A grandes rasgos, los gatos de las colonias felinas deberían mostrar, sobre todo, señales de inseguridad o suspicacia hacia las personas. A menudo, estos gatos (sobre todo, por malas prácticas que se hacen con buena fe) socializan y se vinculan a cuidadores y alimentadoras.
El lenguaje más común que podemos ver es:
- Mayor movilidad de las orejas, que indican dónde está puesta la atención del gato: una herramienta básica de supervivencia para ellos y una señal útil para las personas que hacen CER.
- El gato “callejero” no es hablador. A diferencia del gato familiar, el felino no social apenas vocaliza. En las colonias, suele reducirse mucho este tipo de comportamientos: a la monta, reclamar espacio o por instinto maternal.
- La relación humano-animal es lo que ha hecho que el gato maúlle después de la etapa infantil de su desarrollo: cuanto menos socializado esté, menos probable es que maúlle y emita otras vocalizaciones.
- Estirar el cuello, con el objetivo de oler, explorar, inspeccionar, escuchar o atender ante estímulos de todo tipo: el gato comunitario debe acechar, cazar y esconderse de otros predadores
- Sobre la gestualidad que vimos en el artículo general sobre señales de calma, arquear la espalda (inseguridad), ladearse hacia un costado (cuando se siente amenazado) y agacharse y agazaparse (acechar, atacar, huir) son tres de las señales más habituales en los gatos comunitarios
El lenguaje gestual de cara a las capturas CER
Si colaboras o te interesan los proyectos CER, no obstante, es probable que estés buscando señales que te ayuden a intervenir de forma más eficaz.
En este caso, presta atención a los puntos siguientes:
- Recoger el cuerpo mientras come (posición encogida con el rabo recogido) es una señal que te indica que el gato tiene hambre, le está “superando” el estímulo que tiene delante (la comida) y confía en la situación
- Si un gato del grupo o de la colonia confía y se acerca (hacia una jaula, una persona, etcétera) es más probable que el resto de los gatos se acerquen. Esto suele cumplirse junto a otros criterios complementarios, por ejemplo: gato joven observando a un gato viejo, gata embarazada y gata que no lo está, hembras con machos…
- Igual que ocurre con perros, la interposición corporal funciona igual. Si se da «mediación» por «interposición» (o sea, si un gato tiene a otro delante impidiendo el paso), el segundo felino evitará continuar o mostrar interés
Por último, ten en cuenta que la presencia de gatos enteros (sin esterilizar) en un grupo suele definir el comportamiento de la colonia o el grupo, que normalmente dejan más espacio a este por miedo, jerarquía o territorialidad. En hembras, ocurre algo similar en ausencia de un gato macho, si bien los territorios de las hembras suelen ser notablemente más pequeños que el de los machos.
De cara a las capturas de un proyecto CER, conocer el lenguaje corporal de los gatos es una herramienta básica para poder comprender el entorno, a los animales y llevar a cabo capturas con éxito.


