Ahuyentar gatos de forma ética es imprescindible para una convivencia en comunidad

Ahuyentar gatos de forma ética es imprescindible para una convivencia en comunidad

Si la presencia de los gatos es problemática en una zona concreta, existen opciones éticas para ahuyentarlos sin miedo ni sufrimiento.

Los gatos comunitarios, o incluso los que tienen hogar, a veces merodean por jardines, patios o zonas comunes. Esto puede generar molestias: maullidos, peleas, cacas o tierra removida en macetas. La mayoría de estos comportamientos son completamente naturales, pero no siempre son bien recibidos por los vecinos.

Ante todo, debemos ser conscientes de algo básico: los animales no actúan por maldad, sino por instinto. Y como seres sintientes, merecen un trato respetuoso, incluso si no queremos o no podemos permitirnos su presencia en ciertos espacios. Desde InfoCER creemos que la convivencia empieza con respeto y te presentamos algunas formas éticas, legales y no dañinas de hacerlo.

Opciones para ahuyentar gatos (sin hacerles daño)

Repelentes naturales y granulados

La opción comercial más conocida para ahuyentar gatos es optar por productos como Scare Pets, que es un repelente granulado que, sin hacer daño, incomoda a los gatos por su olor. Por ello, es una alternativa que respeta su integridad física y puede aplicarse, sin peligro, en zonas concretas como entradas, terrazas o jardineras.

En cualquier caso, asegúrate de revisar que el producto esté aprobado para el uso con animales y que no contenga componentes tóxicos. (Las marcas comerciales de confianza no suelen tener problemas y siguen una legislación clara.)

Plantas que no les gustan

Existen plantas aromáticas como la ruda, el romero o la lavanda (mucho cuidado con las tóxicas: evítalas) que pueden ayudar a mantener a los gatos alejados de ciertas zonas sin producir ningún daño físico. Su olor, agradable para nosotros, no es bien recibido por muchos felinos.

Puede ser una opción útil si queremos que los gatitos no accedan a ciertos lugares o, por lo menos, reducir la probabilidad. No es una opción 100 % efectiva, pero suele funcionar muy bien para ahuyentar gatos si dedicamos cierto tiempo a establecer un perímetro.

Barreras físicas inofensivas

De igual modo, optar por alfombrillas repelentes con puntas suaves (no afiladas ni eléctricas) pueden funcionar como disuasorios sin hacer daño. Se colocan en bordes de muros o jardineras para evitar que los gatos caminen sobre ellos.

La creación de espacios seguros para la convivencia también favorece entornos más tranquilos, con menos estrés, en los que se pueden valorar las opciones más beneficiosas para todas y encontrar alternativas éticas.

En ningún caso, deberías:

  • Usar veneno o productos tóxicos (además de inaceptable debido al sufrimiento animal, es ilegal y conlleva sanciones graves según la Ley de Bienestar Animal).
  • Lanzar objetos, mojar o asustar violentamente a los gatos, generando situaciones de estrés y riesgo para los gatos, personas y otros animales
  • Colocar trampas peligrosas o pinchos metálicos

Además de ser crueles, estas acciones pueden conllevar sanciones graves, ya que la protección de los animales es una obligación legal a nivel nacional, por lo que debemos entender que los gatos comunitarios y las colonias felinas forman parte del tejido social de la zona.

Quizás no necesitas ahuyentar gatos…

Y no. No estamos tratando de convencerte de que toleres la presencia a cualquier precio. A veces, basta con entender por qué un gato acude a un espacio: comida accesible, refugio, tranquilidad… Si puedes cambiar eso (retirar restos de alimento, tapar accesos), muchas veces el animal se marchará por sí solo.

La ética no está reñida con poner límites. Sin embargo, debe hacerse desde el respeto y fomentando una convivencia responsable, también con quienes no comparten nuestro espacio, pero sí nuestro entorno.

En cualquier caso, si estás teniendo problemas con la presencia de gatos en tu jardín o parcela es muy recomendable que lo comuniques por escrito a tu ayuntamiento. En muchos casos, es posible que el desarrollo del CER municipal no tenga constancia de la existencia de estos gatos —si son gatos comunitarios, y no de vecinos de la zona— y tu información pueda ser de gran ayuda para su control.