Estos son los municipios españoles de referencia en la gestión de colonias felinas

La gestión ética de las colonias felinas ha ganado relevancia en España tras la aprobación de la Ley 7/2023 de protección y bienestar animal.

Estos son los municipios españoles de referencia en la gestión de colonias felinas

Una legislación que ha impulsado a muchas regiones a dedicar más recursos a la implementación del método CER (Captura, Esterilización y Retorno) y, sobre todo, ha permitido el acceso a subvenciones y reforzado el trabajo de las asociaciones.

En estos años de actividad, he podido comprobar el trabajo de las colonias felinas en Barcelona, Córdoba, Málaga o Vitoria, que suman grandes resultados, a menudo, con recursos insuficientes. Entre ellos, destacan intervenciones y sistemas de registro y control que permiten asegurar la sostenibilidad de los proyectos en el medio y largo plazo, así como destacar en medios locales y nacionales.

Córdoba, referente nacional

Córdoba, en esta tesitura, se ha convertido en un referente nacional en la gestión de colonias felinas. En la ciudad, se gestionan hoy 86 colonias y,a proximadamente, unos 5.000 gatos comunitarios. Controla el 86 % de las colonias, lo que la sitúa a la cabeza de todo el país.

Gracias al método CER, estos animales han sido esterilizados y vacunados, reduciendo significativamente su impacto ambiental y favoreciendo el bienestar de los felinos y el resto de especies del entorno. La labor del municipio ha sido reconocida con premios nacionales y es citada frecuentemente como ejemplo de buenas prácticas. En este sentido, el censo poblacional ha sido uno de los puntos fuerte de los programas.

Municipios destacados en la gestión de colonias felinas

De forma similar, Castellón que ha apostado por la formación de gestores de colonias y un enfoque educativo ha conseguido mejorar la convivencia ciudadana y el respeto por los animales. Además, el ayuntamiento ha mantenido una colaboración activa con las protectoras de la ciudad.

A su vez, Málaga (Andalucía), Ponferrada (Castilla y León) y Arucas (Las Palmas) han apostado por modelos colaborativos (el caso de la primera ciudad, que ha autorizado y tiene control de 300 colonias es digno de mención), mientras que el municipio leonés y el canario han apostado por reconocer el papel activo de gestores, voluntarios y dar apoyo por parte de las instituciones.

En este sentido, las grandes ciudades, como Barcelona o Madrid, y sus áreas metropolitanas, muestran el reto y la dificultad de control, pese a éxitos destacados como el del municipio de Rivas-Vaciamadrid en el que se han conseguido esterilizar al 75 % de los felinos en situación de calle. Un porcentaje que asegura el control, de la mano de alimentadoras con carné y programas para regular las capturas y la presencia de voluntarios. En Barcelona, a su vez, las noticias demuestran cómo los fondos destinados a la ciudad son notables, pero cuyo mantenimiento está muy vinculado al voluntariado y a las alimentadoras.

En este sentido, a pesar de su larga trayectoria en la esterilización de gatos comunitarios y la participación activa de asociaciones protectoras, Barcelona no ha logrado el impacto mediático de otras ciudades como Córdoba. Destaca la ausencia de una estrategia de promoción y de datos estadísticos públicos, que han limitado su reconocimiento, a pesar del excelente trabajo que se realiza en el área.

Sistemas de registro y seguimiento

Uno de los aspectos clave para garantizar el éxito de los programas de gestión de colonias felinas es la adopción de sistemas de registro y seguimiento. La Ley 7/2023 destaca la necesidad de recopilar datos estadísticos para dimensionar el trabajo realizado, asignar recursos y validar los resultados. Córdoba, en este sentido, lidera con un censo detallado que le ha permitido visibilizar sus logros. Sin embargo, muchos municipios todavía no han implementado estas prácticas debido a la falta de recursos o desconocimiento.

De igual modo, el tamaño de las ciudades y sus áreas metropolitanas supone dificultades agregadas: en Madrid, se estiman unos 1171 espacios de gestión de colonias felinas (2022); en Barcelona, se calculan unas 700 (unos 9.000 gatos comunitarios, ferales), según datos de 2019.

La gestión ética de las colonias felinas en España está en constante evolución, con municipios que destacan como ejemplos a seguir. Sin embargo, es fundamental que se implementen sistemas de registro y promoción para maximizar el impacto de estas iniciativas y asegurar su sostenibilidad a largo plazo. La intervención de las administraciones y el acceso a los fondos que estima la ley son dos puntos clave.