Gatos del CER en el veterinario: no cometas estos errores
Cuando tenemos que llevar a un gato no socializado o gato del CER al veterinario, hay algunas cuestiones básicas que nos ayudarán a reducir sus niveles de estrés y a ofrecer un plus de seguridad para el felino, y para todos.

Los gatos del CER en el veterinario suelen suponer un reto para el manejo. Los animales que viven en colonias felinas, por regla general, cuentan con poca o nula socialización con humanos, lo que dificulta su manejo en entornos clínicos.
Por esta razón, para su traslado se recomienda el uso de trampas humanitarias (jaulas-trampa) que permitan una captura sin hacerles daño. Una vez atrapados, se aconseja cubrir la trampa con una manta o toalla para proporcionarles una sensación de seguridad y reducir su ansiedad.
En consulta, no es extraño que los veterinarios opten por realizar los procedimientos necesarios sin sacar al gato de la jaula-trampa, abriendo la parte superior para acceder al animal de manera segura y eficiente.
Errores de los voluntarios
Entre las asociaciones y voluntarios, hay una serie de errores importantes que tener en cuenta para una captura y gestión correcta del animal. Entre ellos, los tres más frecuentes son:
- Una manipulación inadecuada, que puede traducirse en lesiones tanto para el gato del CER que debe ir al veterinario como para la persona: si el gato no es sociable (habitual), extremamos las precauciones siempre.
- Ausencia de una correcta planificación, que no permite coordinar la captura, transporte y atención veterinaria de forma eficiente, lo que puede aumentar el estrés del gato y complicar la exploración y el procedimiento veterinario que deba realizarse.
- Desconocimiento del lenguaje felino, así como de las principales señales de calma, estrés o agresión en gatos que pueden llevar a situaciones peligrosas si son ignoradas.
…y de los profesionales
Por parte de los profesionales veterinarios, siguen existiendo errores: a menudo, vinculados por las carencias en etología. Una cuestión que los veterinarios europeos de la FVE han señalado, este último año, como una prioridad.
Entre los errores más comunes se incluyen:
- Carencia de protocolo específico y adaptado para el manejo de gatos ferales o de CER con escasa socialización, que puede traducirse en dificultades para el manejo y mayores riesgos.
- Ignorar o subestimar el estrés del gato de CER en el veterinario: no reconocer el alto nivel de ansiedad y estrés que experimentan estos felinos puede llevar a procedimientos inadecuados o apresurados.
- Comunicación ineficaz con voluntarios y asociaciones, que puede obviar o modificar procedimientos e incluso empeorar las acciones vinculadas con los dos puntos anteriores
El peligro de los picos de cortisol
En este sentido, un estrés intenso enlos gatos del CER en el veterinario puede provocar picos en los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Todo ello, se ha vinculado con consecuencias negativas, como:
- Supresión del sistema inmunológico y mayor susceptibilidad a enfermar (algo aún mas peligroso en un animal en estado silvestre).
- Alteraciones digestivas: vómitos, diarreas o pérdida de apetito.
- Problemas cardiovasculares, como el incremento del riesgo de sufrir arritmias o hipertensión.
- Comportamientos agresivos o de fuga (huida), que ponen en riesgo al animal, los profesionales y el resto de personas involucradas.ue pueden poner en riesgo tanto al animal como a las personas involucradas.
En conclusión, para garantizar el bienestar de los gatos de colonias felinas durante las visitas al veterinario, es esencial una planificación meticulosa y una comprensión profunda de su comportamiento. La colaboración efectiva entre voluntarios y veterinarios, junto con la implementación de protocolos específicos, puede reducir significativamente su estrés y asegurar procedimientos más seguros y efectivos para todos los involucrados.


