La edad de recogida de los gatitos de la calle es esta: ni antes, ni después
La etapa de impronta en el gato es un aspecto crucial a la hora de decidir si recoger (o no) a una camada de gatitos de la calle con destino a una casa de acogida o una adopción.

Durante los primeros meses de vida, los gatos aprenden cómo socializar con su grupo social y qué individuos (y especies) forman parte del mismo. Por esta razón, estas experiencias determinan, en gran medida, su capacidad de adaptación a una vida doméstica.
La impronta de los gatos
La impronta de los gatos es lo que permite a los felinos establecer lazos afectivos, si bien debemos evitar un destete temprano (antes de la séptima semana de vida, al menos) para que los gatos no sean excesivamente dependientes.
De igual modo, si existe una relación cercana anterior con otros animales y seres humanos, esto favorecerá un vínculo más profundo, por lo que puede valer la pena (si tenemos claro que el gato no quedará en calle o en la colonia) tratar de establecer cierta afinidad o trato, que puede facilitar las capturas y la adaptación posterior.
Cuando la camada convive desde las primeras semanas en un espacio humanizado, es poco probable que se generen problemas de sociabilidad. En cambio, un gato que no ha socializado durante los primeros meses de vida, presentará un mayor rechazo al contacto humano, elevados niveles de estrés y dificultad para adaptarse la vida familiar.
Todo ello es un cóctel explosivo para ser devuelto a la asociación, la colonia felina o abandonado. En el mejor de los casos, aunque una familia decida mantener a un gato poco sociable en el hogar, este puede no adaptarse o tener serias dificultades y elevados niveles de estrés y ansiedad debido a la imposibilidad de convivir de forma eficiente en un hogar humano. Por desgracia, esto es algo común en las recogidas sin planificar de gatitos de la calle aún.
En este punto, surge un dilema fundamental: ¿cuándo recoger a un gato de la calle y cuándo no hacerlo? Es muy importante entender que, así como la impronta está muy relacionada con las posibilidades de adaptación del gato de la calle a su nuevo hogar, también puede generar gatos más dependientes que pueden tener dificultades en entornos naturales.
Cuándo recoger a gatitos de la calle
Por descontado, esta es una decisión compleja, que conecta con emociones e incluso con dilemas éticos. No obstante, desde una perspectiva racional, en muchas ocasiones es mejor priorizar el bienestar mental y emocional del gato, ya que, cuando ha pasado la etapa de impronta, forzar su adaptación a un entorno doméstico puede generar sufrimiento para todos; tanto para el animal como para las personas que lo quieran adoptar.
La vida de los gatitos de la calle implica incertidumbre, enfermedades, agresiones y posibles atropellos, pero siempre es imprescindible evaluar si la reubicación es viable o podemos generar más problemas que beneficios. La experiencia y el apoyo de profesionales aquí es de gran valor.
Por último, debemos tener presente que el tiempo de actuación efectiva es muy limitado. Aventurarse a recoger gatos no socializados que han superado la etapa de impronta conlleva un alto riesgo de abandono o devolución debido a su baja socialización.
Por ello, las estrategias de rescate y adopción deben basarse en criterios bien fundamentados, priorizando el bienestar del animal y la viabilidad de su integración en un hogar. Asimismo, el conocimiento de los individuos de una colonia y el comportamiento individual de cada felino puede darnos pistas sobre cuándo es posible valorar un rescate o una acogida y cuándo no. En este caso, las cuidadoras y alimentadoras son una pieza tan fundamental como el veterinario o el etólogo clínico que pueda hacer una valoración.


